domingo, 7 de abril de 2013

Valorando la biodiversidad en Europa

La Acción 5 de la Estrategia de biodiversidad de la UE para 2020 ha hecho un llamamiento a los Estados miembros para cartografiar y evaluar el estado de los ecosistemas y sus servicios en su territorio nacional, con la asistencia de la Comisión Europea, cuyos resultados han de estar disponibles en 2014. Los resultados deben apoyar el mantenimiento y la restauración de los ecosistemas y sus servicios. El grupo de trabajo sobre Cartografía y Evaluación de los Ecosistemas y sus servicios (MAES) ha elaborado un documento de trabajo para apoyar el desarrollo de un marco analítico coherente para su aplicación por la UE y sus Estados miembros.

Entre otros interesantes aspectos, el documento incorpora esta sugestiva imagen sobre los servicios que proporcionan los ecosistemas a través de la biodiversidad, y su relación con los sistemas socio-económicos creados por los seres humanos:



El documento completo es accesible a través del portal del grupo de trabajo español que colabora en el proyecto, EME (Evaluación de Ecosistemas del Milenio de España).

sábado, 30 de marzo de 2013

Nueve líneas rojas

¿Existen en el medio ambiente líneas rojas que si se traspasan nos llevarían irremediablemente al desastre? Un grupo de investigadores del Centro de Resiliencia de Estocolmo, dependiente de la Universidad de Estocolmo, ha identificado nueve de estas líneas rojas, y sus investigaciones tratan de establecer cuán cerca o lejos estamos de traspasarlas. Como se ve en la figura, los investigadores responsables de la investigación concluyen que hemos traspasado ya tres líneas rojas planetarias: la pérdida de la biodiversidad, la alteración del ciclo del nitrógeno y del fósforo,  y el cambio climático. Por otra parte, estaríamos acercándonos peligrosamente a otras tres líneas: la acidificación del océano por absorción del exceso de CO2 atmosférico,  la sobreexplotación de las aguas naturales, y el cambio de uso de las tierras vírgenes. Existen dos líneas para las que los investigadores no han conseguido aún cuantificar donde estamos: la contaminación química difusa y la carga de aerosoles en la atmósfera. La última línea roja identificada es la destrucción del ozono estratosférico, la única que parece estar más lejos, y mejorando gracias a las medidas preventivas adoptadas. Más información sobre esta interesante investigación en las páginas web del Instituto de Resiliencia de Estocolmo.

lunes, 18 de marzo de 2013

Airbase: una nueva visión de la contaminación atmosférica en Europa

La Unión Europea acaba de anunciar la disponibilidad de una nueva versión de Airbase, el sistema de información sobre la calidad del aire que mantiene la Agencia Europea del Medio Ambiente a través del centro temático europeo sobre contaminación atmosférica y mitigación del cambio climático. Airbase contiene información de la calidad del aire generada bajo el mandato de la directiva 97/101/CE sobre intercambio de información de datos producidos por las redes de vigilancia atmosférica de la Unión Europea. 

martes, 12 de marzo de 2013

Consulta pública de la Unión Europea sobre residuos plásticos

La Unión Europea ha lanzado una consulta pública para ciudadanos en general y para profesionales del sector plástico, sobre los residuos plásticos. La intención de esta consulta es obtener la opinión de los grupos de interés acerca de las posibles respuestas legales al grave problema de la contaminación por los plásticos, mejorando la legislación al respecto. La consulta está abierta hasta el 7 de junio de 2013, se puede acceder pulsando este enlace.

sábado, 2 de marzo de 2013

El planeta sufre una indigestión de plásticos

¿Sabías que en el Océano Pacífico está flotando una mancha de residuos plásticos del tamaño de los Estados Unidos de América (más de nueve millones de kilómetros cuadrados) que se estima contiene unos 100 millones de toneladas de plásticos? Recientemente se ha encontrado otra mancha parecida en el Atlántico Norte. Es sólo un síntoma más de la indigestión de plásticos que sufre nuestro planeta. El año pasado se fabricaron en el mundo 280 millones de toneladas de plásticos y su consumo aumenta, sobre todo en los países emergentes. El plástico es un material difícilmente degradable en el medio ambiente, una vez fabricado continúa existiendo durante cientos de años, salvo que sea incinerado. Pero la incineración puede generar subproductos aún más tóxicos que el material de partida. Algunos de los daños ambientales causados por los plásticos son evidentes, se trata de problemas estéticos (suciedad visible en ciudades, campos y playas), asfixia y ahogamiento de animales marinos que los ingieren confundiéndolos con alimentos. Pero la gran amenaza global de los plásticos es su lenta descomposición, liberando sustancias tóxicas que contaminan el suelo y las aguas, como los ftalatos o el bisfenolA, que pasan a las cadenas alimentarias y actúan como disruptores endocrinos. La Organización Mundial de la Salud ha informado sobre la existencia de unos 800 de estas sustancias que causan o son sospechosos de producir alteraciones en la regulación hormonal. Solo una pequeña fracción de ellos han sido analizados para comprobar los efectos que provocan en la salud de las personas. Esta contaminación difusa es imposible de atajar, salvo cortando la fuente. La progresiva eliminación de las bolsas desechables es una buena noticia, pero pensemos en cantidad de plásticos desechables que utilizamos a diario, y pensemos si podemos utilizar materiales alternativos. Para más información, visita la Plastic Pollution Coalition.